Como no sabía que era imposible, lo hizo

Como no sabía que era imposible, lo hizo

Vayamos de vuelta a nuestra infancia por un instante y pensemos en aquello que soñábamos con hacer de mayor. Aquella idea que siempre venía a nuestra mente, pero que muchos, por el camino, nos dirían que sería imposible, o que estamos locos por pensar que en algún momento lo conseguiríamos. Ahora volvamos al presente, e imaginemos que en un futuro muy cercano vamos a cumplir ese sueño, ese objetivo. La lucha ha sido larga, la idea ha costado hacerla realidad, pero la satisfacción de conseguirlo es algo que siempre nos va a acompañar.

La semana pasada tuve la suerte de asistir a uno de esos días en los que alguien cumple un sueño de la infancia. Esa sensación que la persona transmite se contagia, esa felicidad, esa satisfacción, esa ilusión de ver un objetivo cumplido. Una antigua compañera de letras, Silvia Cabello, publicaba su novela ‘Llámalo destino’ en su localidad natal, en Los Silillos. Rodeada de su familia y de su gente, sacó a la luz aquello en lo que había estado trabajando durante bastante tiempo.

Personalmente, conocí a Silvia a través de las letras, de la escritura, y con ella consiguió encantarme, porque de sus palabras sale magia que con un poco de atención que prestes te atrapa. Hoy, puedo decir que tengo un libro de una persona que tuvo un sueño y luchó por cumplirlo. Alguien que no se cansó de luchar y trabajar por conseguir el objetivo. Por suerte, vi esa sonrisa hablando de su ‘Llámalo destino’, esa emoción de una familia que veía un sueño cumplido.

De esta manera, además de invitaros a comprar su libro, os invito a imitad a Silvia Cálinquer y a todas aquellas personas que luchan por hacer realidad sus sueños. Os invito a confiéis en vosotros mismos, a que hagáis que vuestros hijos o cualquiera de vuestro entorno luche por cumplir aquello que le hace feliz. El camino tendrá diferentes salidas, con distintos obstáculos, pero lo importante es ser perseverante y obtener el resultado. Que un objetivo sea difícil, no quiere decir que sea imposible. Y, parafraseando a Albert Einstein, como no sabía que era imposible, lo hizo.

1 Comment
  • Sara Cabello Alinquer
    Posted at 09:21h, 06 noviembre Responder

    Preciosas palabras, solo se rinde aquel que deja de luchar, enhorabuena Sergio por hacernos cuestionarnos aspectos tan relevantes como estos, ojalá cercionemos a la sociedad de que tienen que sacar su lado más creativo y luchar por sus sueños.

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